Las tiendas online hicieron su aparición a a mediados de los años 90 del pasado siglo y, a excepción del periodo de crisis que supuso el estallido de la burbuja puntocom entre los años 2000 y 2003, su crecimiento ha sido imparable hasta el día de hoy.

La crisis sanitaria provocada por la pandemia de Covid 19, con sus obligados confinamientos, cierres temporales de comercios y limitación de aforos en interiores ha supuesto un espaldarazo definitivo al comercio electrónico. Un sector de los usuarios de internet que aún recelaba de la seguridad de las compras online fue compelido a utilizar los servicios del comercio electrónico.

La experiencia ha supuesto un éxito y aún hoy, cuando la crisis sanitaria toca a su fin y ya es posible realizar las compras en tiendas físicas, un alto porcentaje de los nuevos compradores online se mantienen fieles a este canal comercial (y nada parece indicar que vayan a dejar de estarlo).

Sin embargo, los clientes recién llegados a las compras por internet carecen de la experiencia acumulada por los más veteranos, muchos de los cuales llevan más de dos décadas recurriendo a los servicios de las tiendas online. Esa inexperiencia puede hacerlos susceptibles de sufrir algún tipo de fraude.

La buena noticia es que, prestando un poco de atención, las tiendas online fraudulentas pueden ser identificadas fácilmente. A continuación te mostramos los aspectos en los que debes fijarte para reconocerlas.

Valora las opiniones de los usuarios

Internet es una comunidad formada por miles de millones de personas, una comunidad más comprometida y solidaria de lo que mucha gente piensa. Los usuarios de la red global están deseosos de compartir sus opiniones sobre las diferentes empresas, productos y servicios que se ofrecen online.

No dudes en rastrear las reseñas y puntuaciones de los usuarios en servicios como Google o Trustpilot. Cuanto más positivas y numerosas sean, más confianza podrás tener en la tienda online. Cuando veas que no cuentan con reseñas, desconfía en principio. Puede ser que el negocio haya abierto recientemente, pero también que sea una tienda fraudulenta.

Busca tiendas online con diferentes modos de pago

El temor a perder el dinero con el que se ha pagado un producto de una tienda online ha sido, históricamente, uno de los principales motivos por los que un sector de los usuarios de internet han recelado de este tipo de tiendas.

Lo habitual, y deseable, es que cualquier comercio electrónico permita a sus clientes realizar los pagos de distintas formas: tarjetas de crédito o débito, Paypal o transferencias bancarias.

Si utilizas los servicios de una tienda online por primera vez, es aconsejable que recurras al pago con tarjeta o a través de Paypal, medios por los que resulta más sencilla cualquier tipo de reclamación.

En cualquier caso, desconfía de las páginas que únicamente te ofrezcan la posibilidad de pagar mediante transferencia.

Fíjate en los datos de la empresa

No te fíes de las tiendas online que no sean exhaustivas en mostrar sus datos. Este tipo de información debe encontrarse en la sección “Política de Privacidad”, en la parte inferior de la página. Aquí debe constar el NIF, el nombre completo de la empresa (que muchas veces no es el mismo que el nombre comercial), el uso de los datos personales de los clientes, etc.

Por supuesto, es recomendable que conste su dirección, teléfono y medios de contacto.

Estudia la política de devoluciones de la tienda online

En el proceso de compra puede haber diferentes motivos por los que sea necesario devolver un producto, como errores en el modelo enviado o deterioros o pérdidas durante el transporte. Esto ocurre en las mejores tiendas online y no debe suponer ningún problema grave.

Por eso es fundamental que la política de devoluciones esté explicada en la web, para que sepas los pasos que debes seguir para este tipo de reclamación, los plazos de entrega, posibles costes… La inexistencia de este tipo de información es señal de que la tienda no es de fiar y que puede ser fraudulenta.

No te fíes de chollos increíbles

Ninguna empresa de confianza vende duros a cuatro pesetas. Es prácticamente imposible que un producto que tiene un precio medio en la red de, por ejemplo, 1.000 euros, se venda en una web por 200.

Puede tratarse de la liquidación de una tienda, sí, pero antes de meter ese producto en el carrito de compra, es aconsejable que mires muy bien qué tipo de negocio está ofreciendo ese chollo y si es de confianza (no suele serlo).

Si te fijas en los aspectos que te hemos indicado es casi imposible que puedas llevarte un disgusto al utilizar los servicios de una tienda online. Si aún así sigues teniendo alguna sospecha sobre la legitimidad del negocio, puedes investigar sus redes sociales (hoy en día cualquier tienda online que se precie debe contar con ellas) o si posee algún certificado de seguridad SSL/TLS. No efectúes la compra hasta no estar totalmente seguro.